Tantas sombras en mi alma, tantas noches q me abrazan. Óyeme q el cielo sangra y d su sangre creo darte; y esta noche quiero verte, aunque sea dentro mío. Creo que aún recuerdas q fui yo quien dijo basta, basta de atarme al trueno, basta de quemar tus sueños.
Ya no quedan más tormentas, tu deseo es mi deseo y al reír sangras la esencia, q deshace a mi lamento:
recuerda que nadie espera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario